viernes, 11 de julio de 2008



Tenía una apariencia débil, virgen, deshabitada… pequeña.
Pero terminó cargando también tu vida.
Terminó trizando su sombra tanto como su luz
Terminó guardando pensamientos y dudas, tristeza e invenciones de alegrías, desfigurando su situela.
Terminó cargando también tus sensaciones; lo que debiste sentir y no hiciste.
Sacó los pies de la tierra. Se olvidó de si.
Endureció su mascara sumisa ante la nada, inquebrantable.
Caminó en el aire. Y de ahí no ha salido más.
Ahora parece ser parte de ti, trizó una ínfima base de tus ideales, te desgarró
y te impactó. Y de tus manos se volvió inalcanzable, lastima
que antes sean incapaces los seres de ver las cosas desde arriba, si no que después; cuando el dolor te hace volar,
cuando te aleja de la realidad
por vientos ajenos y mundanos.

3 comentarios:

mitlan dijo...

chica no cabe duda que eres un mar de ideas.

mitlan dijo...

oye ya no haz puesto nada a que se debe? saludos.

Joséduardo dijo...

soy un simple pasmado ante tal texto